Las etiquetas 🔖🏷

Qué es realmente una “etiqueta”?

Encuadrar y categorizar es necesario en medicina para poder dar el tratamiento que más de adecue a esa aproximación diagnóstica.

Pero ello no tiene que ser sinónimo de estigma ni de exclusión.

Más bien al contrario, debe de servirnos de guía y orientación para tratar de la manera más adecuada a cada una de las personas dentro de su diversidad.

Las “etiquetas”, bien usadas tienen su función y no debemos subestimarlas, pero si usarlas con cautela y siempre en beneficio de quien “las lleva”

Qué es la Memoria de trabajo ?

Aquí os dejo una pequeña explicación sobre la memoria de trabajo, una de las funciones ejecutivas que están afectadas en el TDAH y algún consejo para empezar a entrenarla !

El 🧠 es plástico… y se puede entrenar 🏋️‍♀️

Reencuentro España, Argentina y Mexico

🇦🇷 🇲🇽 🇪🇸

Teníamos muchas ganas de volver a encontrarnos y que mejor momento que el año que acaba. Tan complejo y tan diferente.

Desde Argentina, la Dra.Norma Echevarria y desde Mexico, Elisa Farias nuestra abanderada de la Neurodiversidad, hemos tenido un encuentro para hablar de TDAH, pandemia y emociones.

Aquí os lo dejo….,

Feliz Navidad 🎄 en este año difícil y mis mejores deseos a toda la comunidad TDAH

Testimonio real: mujer y TDAH

No Woman No Cry | Instagram, Bob marley, Fotos

Hola de nuevo a tod@s. Seguimos confinados, las fuerzas van menguando, pero seremos fuertes y podremos conseguirlo.O acaso no hemos conseguido otras cosas más difíciles?

Tenía muchas ganas de publicar esta entrada. Lo reconozco

Se dice que las mujeres con TDAH son las grandes olvidadas tanto para la sociedad como para la medicina o la psicología.Y yo no comparto esa opinión. No se puede olvidar lo que no conoces.

La mujer con TDAH no es la gran olvidada. Es la gran desconocida.

Siempre se ha asociado el TDAH a los niños hiperactivos, y hasta hace muy poco nadie se planteaba que una mujer adulta pudiera tener un TDAH.

La entrada de hoy es cortesía de una de esas maravillosas mujeres que tras años buscando su sitio en este mundo, por fín ha podido encontrar las respuestas que necesitaba.

Desde aquí le doy las gracias por compartir su testimonio y permitirme publicarlo.

«En primer lugar, me han diagnosticado de TDAH con 21 años y hace apenas 2 meses y unos días.

«Mi vida ha estado marcada por innumerables descalificativos, desde pequeña siempre traía problemas a casa, rompía cada dos por tres mis gafas (desde los 10 me tuvieron que poner lentillas) y los diferentes juguetes o caprichos que tenía, la ropa siempre acababa manchada y rota, con unos pelos “que para qué”, muy desordenada y siempre estaba perdiendo tanto mis cosas como las de mi familia.«

«En el colegio día sí y día también estaba metida en pleitos y muchas veces era yo quien los  ocasionaba sin tener la intención, me sentía fuera de lugar, no encajaba y mis profesores no paraban de repetirme que me encantaba complicarme la vida, que me callara un poco, que pensara no 10, sino 20 antes de hablar y que el problema era mío, y no de los demás. Tenía grandes dificultades para socializar, sobre todo en la etapa escolar, pero mi picardía y habilidad “buscavidas” pudo apaliar un poco esa soledad.«

«Toda esta sensación se ha ido desarrollando a lo largo de mi etapa escolar y parte de la laboral.«

«El diagnostico llegó con la insatisfacción duradera que fui desarrollando durante los últimos 3 años, cambiando de estudios  4 veces, iniciando cursos escolares de formación superior que dejaba a medias o proyectos que no podía llevar a cabo por aburrimiento o falta de interés, a diferencia del trabajo, en los cuales me han ido renovando en varias empresas y consiguiendo un  contrato indefinido con apenas 18 años gracias a mi ratio alto de ventas ( gané mucho dinero gracias a mi capacidad de convicción y habilidad de comunicación verbal que tengo gracias al TDAH, pero ese mismo dinero lo gasté tontamente por la impulsividad..:( )

«Mi hiperactividad  mental no me permitía ser feliz por qué siempre estaba repitiendo el mismo patrón… la ilusión por una profesión  a la que podría llegar y que me duraba  4 o 5 días y luego me aburría y pasaba a otra. Os aseguro que me sé casi de memoria muchos itinerarios de FP, grados universitarios  y oposiciones del estado.«

«Después de ir cambiando y aguantar tan solo 3 meses en los cursos que iniciaba, mi familia me obligó a estudiar un grado superior de administración y finanzas. Esta decisión a priori y hasta hace muy poco me estaba sumergiendo en una tristeza profunda, no quería ir a clase, me sentía muy irresponsable, tonta (era imposible entender las finanzas y la contabilidad) y una “desagraciada”. No quería saber nada de trabajos ni exámenes y mucho menos tenerme que levantar a las 7:00 de la mañana para ir a estudiar “eso” y tener que estar sentada 7 horas, fingiendo como prestaba atención acerca de algo por lo que no tenía ni el más mínimo interés y que tras 30 minutos sentada enfrente del profesor, en lo único que pensaba era en que acabará la clase y me pudiera levantar de la silla… por lo tanto, hacia pellas o me quedaba en mi casa, debido a la emoción de insatisfacción y malestar que no me dejaba ver más allá.«

«Por otro lado, vivía junto con mi hermana, muy estricta con el orden y celosa de sus pertenencias  (algo que era imposible de respetar en ese momento). Todos los días discutíamos por mis pocas ganas de ayudar en casa y el desastre que estaba hecha.«

Toda esta situación cada vez me hacía ser más infeliz y estar completamente segura de que había algo que fallaba… pero ¿el qué? Rasgos de personalidad que mucha gente puede tener, pero que a mí me impedían tener días “normales” donde el auto saboteo era constante. Intentando cambiar diariamente  con un esfuerzo sobrehumano y en el fondo, cuando tenía ciertos resultados que me hacían tener motivación y seguir, al tercer día, todo se desvanecía porqué mi interés se iba del orden y productividad, a otro tema completamente diferente.

Después de una de las tantísimas discusiones que tuve con mi padre por mi comportamiento, se apoderó de mí un miedo indescriptible por el futuro  poco estable que se me venía encima y bajo la sospecha de que algo fallaba, que no era normal… y por lo tanto, me puse a investigar.

Tras menos de 20 minutos de investigación, dí con un programa de Tele Madrid “Eso no se pregunta: TDAH”…  y la sensación más absoluta de entendimiento, empatía, verdad y desconocimiento se apoderó durante un buen rato de mí y mis preguntas existenciales.

¡Ya estaba cada vez más cerca de la respuesta a los tantísimos por qué! Sólo me faltaba hacerle entender a mi familia que a lo mejor mis intentos de cambiar una y otra vez siempre eran en vano por una anomalía biológica y genética de la cual yo no era culpable.

Por suerte, tras dos diagnósticos de ansiedad a los que no hice caso (nunca me he sentido identificada con cuadros de depresión y ansiedad), sospechas de tener un 85% de posibilidades TDAH ( tras horas investigación y testimonios con los que me sentía muy identificada) y un padre mucho más impaciente que yo, tuvimos la gran suerte de tener muy pronto el diagnostico [….] y el tratamiento adecuado

Os voy a contar algunas de las diferencias que he notado en mi conducta.

ANTES DESPUES
«Era imposible tener orden en mi casa, me costaba mucho tener que pararme a ordenar mi hogar y hacer las labores como poner una lavadora.»«Disfruto las tareas diarias de ordenar y limpiar, las cosas se mantienen en su lugar y cuando descoloco algo, lo vuelvo a colocar.»
«Las conversaciones/ruidos/ lentitud a la hora de andar o hablar de las personas me irritaban muchísimo. Al igual que en el autobús podía escuchar conversaciones telefónicas desde la distancia.»Soy capaz de escuchar prestando atención y sin irritarme por la lentitud de la persona locutora, ando un poco más lento (antes iba embalada) y no me irritan las conversaciones que están manteniendo otras personas cuando yo estoy cerca.
«Era incapaz de mantenerme en una misma actividad por más de 30 minutos, como mucho««Puedo concentrarme y mantenerme en una misma actividad durante horas sin cansarme.«
«Era imposible mantenerme en un mismo objetivo por más de tres días, como leerme un libro o terminar de estudiar un tema.««Ahora mantengo mi enfoque en lo que quiero, sin interrupción de otros objetivos falsos, ya que mi motivación está alineada con lo que quiero y no se va “por arte de magia”
«Antes, había una fuerza suprema que me impedía llevar a cabo  mis obligaciones y metas (como estudiar para un examen que a lo mejor tenía la intención de por lo menos, aprobar) Era como si me paralizara algo en mí, que ni yo misma podía superar ni entender.««A veces me cuesta “tomar acción” porque soy humana y la pereza me invade como a todos, pero si he notado que soy mucho más productiva que antes y cuando cumplo objetivos realistas y diarios (sin sobrecarga) me siento muy feliz, por lo que las metas del día siguiente, hacen que me cueste menos terminarlas.«
«La convivencia con mi hermana era horrible, todo el día, mi familia, algunos amigos (muy cercanos) y profesores se pasaban el día diciéndome que era “doña excusas” y mentirosa. Como el TDAH me estaba dominando inconscientemente y sin saberlo, lo intentaba justificar conscientemente.««Están viendo un cambio abismal en mí persona, la convivencia es muy buena, ya no tengo casi ninguna discusión (sólo las normalillas). Las notas han mejorado mucho, tengo ganas de estudiar y “hacer las cosas bien” para tener buenos resultados.«

Poco o nada me queda a mi por decir después de este testimonio tan magnífico.

Desde aquí todo mi cariño y mi fuerza a esas grandes desconocidas

Hablemos de drogas: falsos mitos sobre el TDAH ( 2ª parte)

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Hola a tod@s en un día menos hacía el final del confinamiento. Cada vez nos queda menos y estamos más cerca del final.

Y como quedamos en la anterior entrada, hoy seguimos hablando de los falsos mitos y las creencias erroneas que circulan acerca del TDAH y que obedecen como siempre decimos a esa ignorancia que tan atrevida es.

Siempre me ha maravillado la ligereza y la desvergüenza, que tienen algunas personas hablando de cuestiones de las cuales no conocen absolutamente nada salvo la información que se puede encontrar en el Dr.Google o en las redes sociales, donde a muchos se le tendría que multar por hablar con tanta ligereza de temas tan complejos siendo completos ignorantes.

De medicina todo el mundo opina. Es increíble. Y da miedo por la velocidad a la que se transmite la información en el momento actual.

Bien, pues hoy vamos meternos en harina con una de las creencias más difundidas y que tanto daño hace a las personas que tienen un TDAH, y casi me atrevería a decir a las familias donde los padres en ocasiones tienen que decidir sobre el tratamiento de sus hijos menores.

MITO Nº 3: EL TDAH SE TRATA CON DROGAS

Por supuesto, claro que usamos drogas para tratarlo. Porque…… alguien se ha molestado en preguntarse alguna vez que es » la droga «

Pues mirad lo que nos dice la OMS: “Droga es toda sustancia terapéutica o no que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración (inhalación, ingestión, fricción, administración parenteral, endovenosa), produce una alteración, de algún modo, del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas, de acuerdo con el tipo de sustancia, la frecuencia del consumo y la permanencia en el tiempo”

Este concepto se lo enseñamos a los alumnos de 5º de Medicina, y es un principio básico en medicina que no hay que perder de vista.

Sustancia terapéutica o no …….. está claro entonces que todas las sustancias que se usan para cualquier otra patología y con efectos en el sistema nervioso son drogas entonces. Eso no lo vamos a discutir, obviamente no ? Pero oye, nadie se plantea eso.

Si tienes ansiedad o estás durmiendo mal, te dan un Lexatín o un Orfidal, te lo tomas y tan tranquilo porque te lo ha dado tu médico de cabecera, tu vecina o tu hermana y además es «suavecito».

Que tu abuela tiene artrosis con 80 años y le duele todo, pues le damos el Tramadol o le ponemos el parche de morfina, que le va fenomenal y todos tan contentos.

La cafeína, la nicotina o la teína, también son según esta definición drogas, y lo mismo. Nadie cuestiona su uso verdad ?

Sabéis la cantidad de adictos que hay en el mundo a las drogas legales ? Y no hablo de pacientes psiquiátricos. Mira, para eso no va la gente al Dr.Google.

Nunca os habéis parado a pensar que la morfina, la codeína o el tramadol, fármacos de uso habitual y derivados opiaceos, son primos hermanos de la heroína, esa droga que tanto miedo nos da solo de oir su nombre ?

Pero luego llegamos los psiquiatras o los neurólogos y te prescribimos un tratamiento con el que vas a poder empezar a conseguir logros, ganar poco a poco algo más de seguridad en ti mismo y que te va ayudar a que puedas poner un poco de orden en tu cabeza, y nos acusan de que te estamos drogando.

Y no solo eso, sino que lo más probable es ,que si no te tratamos a tiempo el trastorno terminarás buscando tu solito el alivio de forma instintiva en las otras drogas, legales, ilegales o sin sustancia. Eso ya depende de muchos factores. Chocolate, cerveza, compras, sexo, cannabis, ansiolíticos… El mismo perro con diferente collar.

Y sí, llegados a este punto habrá quién esté diciendo que no es lo mismo el tipo de sustancias que se usan para tratar el TDAH que las que usan para otras enfermedades. Y que cualquiera que consuma estimulantes ( véase metilfenidato o dextroanfetamina) aunque no tenga un TDAH va a funcionar mejor y a rendir mas.

Pues bien , debo deciros que los fármacos que se usan para tratar el TDAH ayudan a las personas que realmente tienen el trastorno y que si no tienes un TDAH y consumes estos fármacos con otra finalidad, lo más probable es que solo obtengas el efecto euforizante que es el que se busca cuando se consumen estas sustancias en sus versiones ilegales ( véase MDMA o cristal , por ejemplo).

La explicación es muy sencilla. A un cerebro con TDAH los estimulantes tomados de forma controlada y bajo prescripción médica lo único que le hacen ( que ya es bastante) es regular y ajustar las transmisiones dopaminérgicas consiguiendo que el cerebro funcione con normalidad y reestableciendo un equilibrio neuroquímico que vino mal ajustado de serie. Mientras que a una persona que no tiene TDAH esas sustancias, por decirlo para que se entienda, «le sobran» y corre el riesgo de abusar de ellas buscando esa subida o high

Mirad, todavía no conozco a ningún paciente, salvo algún caso excepcional, que abuse de su tratamiento o que no haya dejado de tomarlo a temporadas por diferentes razones sin que esto la haya supuesto mayor problema más que el de volver a su estado original.

Es más, la mayoría de nuestros adolescentes o adultos jóvenes son reacios a tomarlos y muchos abandonan la medicación a pesar de que se arriesgan a empeorar su rendimiento académico o laboral.

Y sabéis por qué suelen abandonar en gran parte el tratamiento? (no olvidéis en este punto que estamos hablando de «drogas estimulantes» y «muy adictivas» )

Pues aparte de otros efectos secundarios que pueden aparecer, como perdida de apetito o insomnio, que no vamos a negar que existen, un gran porcentaje de pacientes abandona su tratamiento porque les frena su espontaneidad ( esto es, control de la impulsividad), les deja con sensación de mayor lentitud ( control del desajuste motor ) o les hace replegarse más en si mismos ( no hablar tanto e interrumpir) e hiperconcentrarse ( mejora de la atención sostenida), algo que a muchas de las personas que tienen TDAH les resultan sensaciones muy ajenas y por ello las rechazan. Hay a quienes les ayudan a dormir…

No os voy a negar tampoco que hay personas con TDAH que estos fármacos les generan más inquietud y nerviosismo y en ese caso hay que retirarlos y buscar alternativas, pero también es cierto que en el mundo de los adultos, el componente de la ansiedad, las exigencias diarias y los consumos de cafeína y tabaco pueden afectar a la respuesta que se tiene al propio fármaco.

Pero en general el asunto da que pensar verdad ? que las drogas estimulantes ejerzan ese efecto conocido como «paradójico» en determinadas personas y en otras no. Quizás si que existen cerebros con otra configuración y otra manera de funcionar y negarlo es como negar que exista el Polo Norte porque tu no lo conoces.

Y quizás si tenemos un tratamiento que sabemos a ciencia cierta ( y nunca mejor dicho) que les puede ayudar y les puede mejorar su calidad de vida controlando parte de los síntomas, sería muy necio por nuestra parte no darles esa oportunidad, refugiándonos en la doble moral.

Pero esto, son unas simples reflexiones no contrastadas con el Dr.Google…..

No te culpes. Por favor

Hola de nuevo a toda la comunidad TDAH !

Ayer arrancó una semana en la que siguen llegándonos noticias tristes en relación a la pandemia que estamos viviendo. En estas condiciones, se hace duro el seguir trabajando y seguir manteniendo el ánimo minuto a minuto.

A lo largo de los dias vais contando cada uno como lleváis el aislamiento. Algunos estáis siendo capaces de mantener rutinas, aunque no sin esfuerzo, y otros estáis entrando y saliendo del caos a medida que esto avanza.

A mi modo de ver, esta situación nos ha pillado a todos tan de repente, que es normal que cada uno lo vaya asimilando a su manera y dependiendo siempre de las mil situaciones que se den en cada una de nuestras casas.

Cada casa es un mundo, cada uno tenemos una situación laboral distinta, muchos estaréis viendo como vuestro puesto de trabajo peligra, otros luchareis a diario con la conciliación de tener a los peques en casa. Teletrabajar haciendo un esfuerzo brutal para poder gestionar todo a la vez y además no perder la calma y mantener la serenidad.

Toda esta situación es tremendamente compleja, porque además se suma el miedo y la incertidumbre , «estaré contagiado ?»,»estarán bien mis padres ?».»cerrará mi empresa?»

Y si todo esto ya es complicado de por sí, el TDAH no ayuda. La dificultad que tenemos a la hora de controlar nuestros estados emocionales y nuestra impulsividad nos coloca muchas veces en el disparadero.

A lo largo del día es probable que atravesemos diferentes momentos. Y es probable que aunque intentemos mantenernos positivos tengamos sentimientos que nos resulten muy difíciles de manejar: rabia, frustración, miedo, culpa…

Empieza a pasar que al principio del aislamiento todo era armónico, se fabricaban memes divertidos a velocidad supersónica y a todos nos embriagaba un sentimiento de hermandad y solidaridad, que aunque se sigue manteniendo y es la tónica general, empieza a adquirir otras tonalidades un poco diferentes.

Los niños llevan ya tiempo en casa, los vecinos de abajo empiezan a quejarse educadamente, las noticias son cada vez peores y en muchos de nuestros hogares es posible que hayamos tenido alguna pérdida por el coronavirus.

Y a estas alturas, os estaréis preguntando a donde quiero ir a parar con la entrada un tanto melancólica de hoy verdad?

Pues a una sencilla reflexión que me parece importante que nos hagamos al final de cada uno de estos dias.

No hay método perfecto para pasar una situación nueva para nosotros.

En las redes sociales y en los medios de comunicación todo el mundo parece estar haciendo un curso de mejora personal acelerado: ejercicio, estudio, orden y limpieza de la casa, meditaciones, disfraces, bailes en familia ….

Parece que nos avergonzáramos de mostrar la parte dura y fea de toda esta situación. Tengo la sensación de que apenas he leído a nadie que reconozca su miedo o su tristeza, su incertidumbre y su frustración.

Y sinceramente creo, que aunque todos debemos animarnos y tener una palabra de aliento para con el otro en estos momentos, también es sano y necesario para nuestro equilibrio mental, el poder expresar esa parte difícil e incómoda que todos estamos albergando dentro de nosotros en estos momentos.

Al inicio de este blog, la propuesta era si este aislamiento podría ser una oportunidad para iniciar un cambio. Y la sigo manteniendo.

El cambio de empezar a no sentirnos culpables por no ser perfectos, por perder la sonrisa en algún momento, por pensar que ya no aguantamos ni un minuto más esta situación, por querer que los niños vuelvan al colegio, por estar paseando a la nevera cada cinco minutos…en definitiva, por reconocernos humanos, con nuestras luces y nuestras sombras

No te culpes por sentirte triste y tener miedo en algunos momentos, es lo normal en esta situación .

Sinceramente, y como psiquiatra, si me dijerais que estáis fenomenal y alegres todo el día, sería entonces cuando me empezaría a preocupar.