Testimonio real: mujer y TDAH

No Woman No Cry | Instagram, Bob marley, Fotos

Hola de nuevo a tod@s. Seguimos confinados, las fuerzas van menguando, pero seremos fuertes y podremos conseguirlo.O acaso no hemos conseguido otras cosas más difíciles?

Tenía muchas ganas de publicar esta entrada. Lo reconozco

Se dice que las mujeres con TDAH son las grandes olvidadas tanto para la sociedad como para la medicina o la psicología.Y yo no comparto esa opinión. No se puede olvidar lo que no conoces.

La mujer con TDAH no es la gran olvidada. Es la gran desconocida.

Siempre se ha asociado el TDAH a los niños hiperactivos, y hasta hace muy poco nadie se planteaba que una mujer adulta pudiera tener un TDAH.

La entrada de hoy es cortesía de una de esas maravillosas mujeres que tras años buscando su sitio en este mundo, por fín ha podido encontrar las respuestas que necesitaba.

Desde aquí le doy las gracias por compartir su testimonio y permitirme publicarlo.

«En primer lugar, me han diagnosticado de TDAH con 21 años y hace apenas 2 meses y unos días.

«Mi vida ha estado marcada por innumerables descalificativos, desde pequeña siempre traía problemas a casa, rompía cada dos por tres mis gafas (desde los 10 me tuvieron que poner lentillas) y los diferentes juguetes o caprichos que tenía, la ropa siempre acababa manchada y rota, con unos pelos “que para qué”, muy desordenada y siempre estaba perdiendo tanto mis cosas como las de mi familia.«

«En el colegio día sí y día también estaba metida en pleitos y muchas veces era yo quien los  ocasionaba sin tener la intención, me sentía fuera de lugar, no encajaba y mis profesores no paraban de repetirme que me encantaba complicarme la vida, que me callara un poco, que pensara no 10, sino 20 antes de hablar y que el problema era mío, y no de los demás. Tenía grandes dificultades para socializar, sobre todo en la etapa escolar, pero mi picardía y habilidad “buscavidas” pudo apaliar un poco esa soledad.«

«Toda esta sensación se ha ido desarrollando a lo largo de mi etapa escolar y parte de la laboral.«

«El diagnostico llegó con la insatisfacción duradera que fui desarrollando durante los últimos 3 años, cambiando de estudios  4 veces, iniciando cursos escolares de formación superior que dejaba a medias o proyectos que no podía llevar a cabo por aburrimiento o falta de interés, a diferencia del trabajo, en los cuales me han ido renovando en varias empresas y consiguiendo un  contrato indefinido con apenas 18 años gracias a mi ratio alto de ventas ( gané mucho dinero gracias a mi capacidad de convicción y habilidad de comunicación verbal que tengo gracias al TDAH, pero ese mismo dinero lo gasté tontamente por la impulsividad..:( )

«Mi hiperactividad  mental no me permitía ser feliz por qué siempre estaba repitiendo el mismo patrón… la ilusión por una profesión  a la que podría llegar y que me duraba  4 o 5 días y luego me aburría y pasaba a otra. Os aseguro que me sé casi de memoria muchos itinerarios de FP, grados universitarios  y oposiciones del estado.«

«Después de ir cambiando y aguantar tan solo 3 meses en los cursos que iniciaba, mi familia me obligó a estudiar un grado superior de administración y finanzas. Esta decisión a priori y hasta hace muy poco me estaba sumergiendo en una tristeza profunda, no quería ir a clase, me sentía muy irresponsable, tonta (era imposible entender las finanzas y la contabilidad) y una “desagraciada”. No quería saber nada de trabajos ni exámenes y mucho menos tenerme que levantar a las 7:00 de la mañana para ir a estudiar “eso” y tener que estar sentada 7 horas, fingiendo como prestaba atención acerca de algo por lo que no tenía ni el más mínimo interés y que tras 30 minutos sentada enfrente del profesor, en lo único que pensaba era en que acabará la clase y me pudiera levantar de la silla… por lo tanto, hacia pellas o me quedaba en mi casa, debido a la emoción de insatisfacción y malestar que no me dejaba ver más allá.«

«Por otro lado, vivía junto con mi hermana, muy estricta con el orden y celosa de sus pertenencias  (algo que era imposible de respetar en ese momento). Todos los días discutíamos por mis pocas ganas de ayudar en casa y el desastre que estaba hecha.«

Toda esta situación cada vez me hacía ser más infeliz y estar completamente segura de que había algo que fallaba… pero ¿el qué? Rasgos de personalidad que mucha gente puede tener, pero que a mí me impedían tener días “normales” donde el auto saboteo era constante. Intentando cambiar diariamente  con un esfuerzo sobrehumano y en el fondo, cuando tenía ciertos resultados que me hacían tener motivación y seguir, al tercer día, todo se desvanecía porqué mi interés se iba del orden y productividad, a otro tema completamente diferente.

Después de una de las tantísimas discusiones que tuve con mi padre por mi comportamiento, se apoderó de mí un miedo indescriptible por el futuro  poco estable que se me venía encima y bajo la sospecha de que algo fallaba, que no era normal… y por lo tanto, me puse a investigar.

Tras menos de 20 minutos de investigación, dí con un programa de Tele Madrid “Eso no se pregunta: TDAH”…  y la sensación más absoluta de entendimiento, empatía, verdad y desconocimiento se apoderó durante un buen rato de mí y mis preguntas existenciales.

¡Ya estaba cada vez más cerca de la respuesta a los tantísimos por qué! Sólo me faltaba hacerle entender a mi familia que a lo mejor mis intentos de cambiar una y otra vez siempre eran en vano por una anomalía biológica y genética de la cual yo no era culpable.

Por suerte, tras dos diagnósticos de ansiedad a los que no hice caso (nunca me he sentido identificada con cuadros de depresión y ansiedad), sospechas de tener un 85% de posibilidades TDAH ( tras horas investigación y testimonios con los que me sentía muy identificada) y un padre mucho más impaciente que yo, tuvimos la gran suerte de tener muy pronto el diagnostico [….] y el tratamiento adecuado

Os voy a contar algunas de las diferencias que he notado en mi conducta.

ANTES DESPUES
«Era imposible tener orden en mi casa, me costaba mucho tener que pararme a ordenar mi hogar y hacer las labores como poner una lavadora.»«Disfruto las tareas diarias de ordenar y limpiar, las cosas se mantienen en su lugar y cuando descoloco algo, lo vuelvo a colocar.»
«Las conversaciones/ruidos/ lentitud a la hora de andar o hablar de las personas me irritaban muchísimo. Al igual que en el autobús podía escuchar conversaciones telefónicas desde la distancia.»Soy capaz de escuchar prestando atención y sin irritarme por la lentitud de la persona locutora, ando un poco más lento (antes iba embalada) y no me irritan las conversaciones que están manteniendo otras personas cuando yo estoy cerca.
«Era incapaz de mantenerme en una misma actividad por más de 30 minutos, como mucho««Puedo concentrarme y mantenerme en una misma actividad durante horas sin cansarme.«
«Era imposible mantenerme en un mismo objetivo por más de tres días, como leerme un libro o terminar de estudiar un tema.««Ahora mantengo mi enfoque en lo que quiero, sin interrupción de otros objetivos falsos, ya que mi motivación está alineada con lo que quiero y no se va “por arte de magia”
«Antes, había una fuerza suprema que me impedía llevar a cabo  mis obligaciones y metas (como estudiar para un examen que a lo mejor tenía la intención de por lo menos, aprobar) Era como si me paralizara algo en mí, que ni yo misma podía superar ni entender.««A veces me cuesta “tomar acción” porque soy humana y la pereza me invade como a todos, pero si he notado que soy mucho más productiva que antes y cuando cumplo objetivos realistas y diarios (sin sobrecarga) me siento muy feliz, por lo que las metas del día siguiente, hacen que me cueste menos terminarlas.«
«La convivencia con mi hermana era horrible, todo el día, mi familia, algunos amigos (muy cercanos) y profesores se pasaban el día diciéndome que era “doña excusas” y mentirosa. Como el TDAH me estaba dominando inconscientemente y sin saberlo, lo intentaba justificar conscientemente.««Están viendo un cambio abismal en mí persona, la convivencia es muy buena, ya no tengo casi ninguna discusión (sólo las normalillas). Las notas han mejorado mucho, tengo ganas de estudiar y “hacer las cosas bien” para tener buenos resultados.«

Poco o nada me queda a mi por decir después de este testimonio tan magnífico.

Desde aquí todo mi cariño y mi fuerza a esas grandes desconocidas

2 Comments

  1. Es que cuando consigues que un médico te escuche y te ayude es una liberación .

    En mi vida he conocido a un número mayor de mujeres con Tdah que hombres, pero entiendo por este artículo que se da mayoritariamente en hombres. No?

    Con respecto a «Eso no se pregunta» tengo bastantes críticas por que no se preocuparon de distinguir entre los distintos tipos de Tda/H, entre otras cosillas…

  2. Bien por ti.

    Los roles de género, si eres MUJER, hacen más agresivas las disfunciones a los que tienen TDAH . Lo veo en mi hijo (19 años). Diagnosticado y medicado desde el verano pasado de tdah.

    En el tema género hay dos raseros. Además desde la cuna. En todo, en el diagnóstico del tdah, en los medios, en la escolarización, en la vida social y familiar, etc.

    Mi hija de 16 años ( lista, aplicada, disciplinada, y responsable) que no tiene tdah, se ha comido el doble de marrones que mi hijo. Le ha dado al coco lo indecible, y aunque ahora ella vive con su madre y el niño conmigo, la cosa sigue en el ambiente.

    No te niego que mi hijo ha estado/y está sufriendo mucho su inadaptación, su dispersión, su no entender/recordar, su impulsividad, etc, ……..pero su estilo de vestir o de peinarse, su falta de aseo o su sobrepeso, o su forma de andar o reír, o que haya repetido varios cursos….. no le ha amargado o machacado tanto como si hubiera sido una CHICA.

    Muchos ánimos. todxs los que leemos este post buscamos nuestro camino, nuestro lugar en el mundo. Opino que no hay respuestas, gps-s, o recetas milagrosas, sólo camino y los recursos o armas que te vayas haciendo/descubriendo sobre la marcha.

    p/d: yo también tengo tdah. Hasta hace muy poco autodidacta-survivor. Ahora con «concerta» y con vosotrxs.

Deja un comentario