Hablemos de drogas: falsos mitos sobre el TDAH ( 2ª parte)

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Hola a tod@s en un día menos hacía el final del confinamiento. Cada vez nos queda menos y estamos más cerca del final.

Y como quedamos en la anterior entrada, hoy seguimos hablando de los falsos mitos y las creencias erroneas que circulan acerca del TDAH y que obedecen como siempre decimos a esa ignorancia que tan atrevida es.

Siempre me ha maravillado la ligereza y la desvergüenza, que tienen algunas personas hablando de cuestiones de las cuales no conocen absolutamente nada salvo la información que se puede encontrar en el Dr.Google o en las redes sociales, donde a muchos se le tendría que multar por hablar con tanta ligereza de temas tan complejos siendo completos ignorantes.

De medicina todo el mundo opina. Es increíble. Y da miedo por la velocidad a la que se transmite la información en el momento actual.

Bien, pues hoy vamos meternos en harina con una de las creencias más difundidas y que tanto daño hace a las personas que tienen un TDAH, y casi me atrevería a decir a las familias donde los padres en ocasiones tienen que decidir sobre el tratamiento de sus hijos menores.

MITO Nº 3: EL TDAH SE TRATA CON DROGAS

Por supuesto, claro que usamos drogas para tratarlo. Porque…… alguien se ha molestado en preguntarse alguna vez que es » la droga «

Pues mirad lo que nos dice la OMS: “Droga es toda sustancia terapéutica o no que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración (inhalación, ingestión, fricción, administración parenteral, endovenosa), produce una alteración, de algún modo, del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas, de acuerdo con el tipo de sustancia, la frecuencia del consumo y la permanencia en el tiempo”

Este concepto se lo enseñamos a los alumnos de 5º de Medicina, y es un principio básico en medicina que no hay que perder de vista.

Sustancia terapéutica o no …….. está claro entonces que todas las sustancias que se usan para cualquier otra patología y con efectos en el sistema nervioso son drogas entonces. Eso no lo vamos a discutir, obviamente no ? Pero oye, nadie se plantea eso.

Si tienes ansiedad o estás durmiendo mal, te dan un Lexatín o un Orfidal, te lo tomas y tan tranquilo porque te lo ha dado tu médico de cabecera, tu vecina o tu hermana y además es «suavecito».

Que tu abuela tiene artrosis con 80 años y le duele todo, pues le damos el Tramadol o le ponemos el parche de morfina, que le va fenomenal y todos tan contentos.

La cafeína, la nicotina o la teína, también son según esta definición drogas, y lo mismo. Nadie cuestiona su uso verdad ?

Sabéis la cantidad de adictos que hay en el mundo a las drogas legales ? Y no hablo de pacientes psiquiátricos. Mira, para eso no va la gente al Dr.Google.

Nunca os habéis parado a pensar que la morfina, la codeína o el tramadol, fármacos de uso habitual y derivados opiaceos, son primos hermanos de la heroína, esa droga que tanto miedo nos da solo de oir su nombre ?

Pero luego llegamos los psiquiatras o los neurólogos y te prescribimos un tratamiento con el que vas a poder empezar a conseguir logros, ganar poco a poco algo más de seguridad en ti mismo y que te va ayudar a que puedas poner un poco de orden en tu cabeza, y nos acusan de que te estamos drogando.

Y no solo eso, sino que lo más probable es ,que si no te tratamos a tiempo el trastorno terminarás buscando tu solito el alivio de forma instintiva en las otras drogas, legales, ilegales o sin sustancia. Eso ya depende de muchos factores. Chocolate, cerveza, compras, sexo, cannabis, ansiolíticos… El mismo perro con diferente collar.

Y sí, llegados a este punto habrá quién esté diciendo que no es lo mismo el tipo de sustancias que se usan para tratar el TDAH que las que usan para otras enfermedades. Y que cualquiera que consuma estimulantes ( véase metilfenidato o dextroanfetamina) aunque no tenga un TDAH va a funcionar mejor y a rendir mas.

Pues bien , debo deciros que los fármacos que se usan para tratar el TDAH ayudan a las personas que realmente tienen el trastorno y que si no tienes un TDAH y consumes estos fármacos con otra finalidad, lo más probable es que solo obtengas el efecto euforizante que es el que se busca cuando se consumen estas sustancias en sus versiones ilegales ( véase MDMA o cristal , por ejemplo).

La explicación es muy sencilla. A un cerebro con TDAH los estimulantes tomados de forma controlada y bajo prescripción médica lo único que le hacen ( que ya es bastante) es regular y ajustar las transmisiones dopaminérgicas consiguiendo que el cerebro funcione con normalidad y reestableciendo un equilibrio neuroquímico que vino mal ajustado de serie. Mientras que a una persona que no tiene TDAH esas sustancias, por decirlo para que se entienda, «le sobran» y corre el riesgo de abusar de ellas buscando esa subida o high

Mirad, todavía no conozco a ningún paciente, salvo algún caso excepcional, que abuse de su tratamiento o que no haya dejado de tomarlo a temporadas por diferentes razones sin que esto la haya supuesto mayor problema más que el de volver a su estado original.

Es más, la mayoría de nuestros adolescentes o adultos jóvenes son reacios a tomarlos y muchos abandonan la medicación a pesar de que se arriesgan a empeorar su rendimiento académico o laboral.

Y sabéis por qué suelen abandonar en gran parte el tratamiento? (no olvidéis en este punto que estamos hablando de «drogas estimulantes» y «muy adictivas» )

Pues aparte de otros efectos secundarios que pueden aparecer, como perdida de apetito o insomnio, que no vamos a negar que existen, un gran porcentaje de pacientes abandona su tratamiento porque les frena su espontaneidad ( esto es, control de la impulsividad), les deja con sensación de mayor lentitud ( control del desajuste motor ) o les hace replegarse más en si mismos ( no hablar tanto e interrumpir) e hiperconcentrarse ( mejora de la atención sostenida), algo que a muchas de las personas que tienen TDAH les resultan sensaciones muy ajenas y por ello las rechazan. Hay a quienes les ayudan a dormir…

No os voy a negar tampoco que hay personas con TDAH que estos fármacos les generan más inquietud y nerviosismo y en ese caso hay que retirarlos y buscar alternativas, pero también es cierto que en el mundo de los adultos, el componente de la ansiedad, las exigencias diarias y los consumos de cafeína y tabaco pueden afectar a la respuesta que se tiene al propio fármaco.

Pero en general el asunto da que pensar verdad ? que las drogas estimulantes ejerzan ese efecto conocido como «paradójico» en determinadas personas y en otras no. Quizás si que existen cerebros con otra configuración y otra manera de funcionar y negarlo es como negar que exista el Polo Norte porque tu no lo conoces.

Y quizás si tenemos un tratamiento que sabemos a ciencia cierta ( y nunca mejor dicho) que les puede ayudar y les puede mejorar su calidad de vida controlando parte de los síntomas, sería muy necio por nuestra parte no darles esa oportunidad, refugiándonos en la doble moral.

Pero esto, son unas simples reflexiones no contrastadas con el Dr.Google…..

3 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo!
    Conozco a muchísima gente que lleva años a base de diazepam y derivados. Aún así es muy dificil hacerles comprender que tanto su medicación como la nuestra es droga.Por no decir imposible.
    Y ya, si tenemos en cuenta el fastidioso nombrecito de la nuestra… pues de perdidos al rio.

    En cuanto al efecto paradójico; desde pequeño las vitaminas (por poner un ejemplo) me han afectado del modo más inverso. Siempre que las he tomado han acabado con cualquier atisbo de vitalidad….todavia sigo explicándole a mi santa madre algo que no entenderá jamás de los jamases (yo tampoco lo comprendo, que conste).

    Para terminar, Cada vez que trato de explicar a cualquiera (y seguro que aquí la mayoría coincidiremos), acerca de las diferencias , sean estructurales, químicas o estacionarias en cualquier plano existencial de la realidad, entre un cerebro u otro, Recibo generalmente tres o cuatro tipos de respuesta:
    – la típica sonrisita condescendiente que produce en mi irrefrenables ganas de abofetear esos cachetes con superfuerza infinita,

    – Comentarios del tipo:
    «…Si dejas escapar toda esa negatividad y te abres al universo sanador y bla bla bla…..»

    – «..eso te lo quito yo a base de tortas…»

    Y como colofón (hecho real):
    «….qué pasa! que te crees más inteligente que yo…?

    En fin, creo que andamos unos cien años por detrás de la aceptación de tantas cosas que, qué más se puede decir….?

  2. Bueno cómo comentamos alguna vez yo consumó Cocaina exporadicamente y he de admitir que me relaja mucho me centra al día siguiente estoy bien haciendo las tareas de casa. También puede ser un escapé para todos los problemas diarios de la vida. La gente pensará que soy un Viciado pero uno la consume para ser persona.

  3. A veces, la experiencia de contarlo viene a ser, sin ánimo de ofender y sólo como recurso retórico, como la parábola bíblica de echarle margaritas a los cerdos que luego se revuelven contra ti. Vamos, que sales escaldado. En mi caso, uno de los miembros de mi familia niega directamente la existencia del TDAH y tras una primera vez resolví no hablar del tema vista su alta conflictividad, y otro de los miembros acepta el diagnóstico pero eso no se traduce en hechos en la comunicación verbal / no verbal de la vida real.

    Sin embargo, tengo un amigo y una amiga del alma a los que no ha hecho falta darles muchas explicaciones para sentirme entendido y querido.

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