No te culpes. Por favor

Hola de nuevo a toda la comunidad TDAH !

Ayer arrancó una semana en la que siguen llegándonos noticias tristes en relación a la pandemia que estamos viviendo. En estas condiciones, se hace duro el seguir trabajando y seguir manteniendo el ánimo minuto a minuto.

A lo largo de los dias vais contando cada uno como lleváis el aislamiento. Algunos estáis siendo capaces de mantener rutinas, aunque no sin esfuerzo, y otros estáis entrando y saliendo del caos a medida que esto avanza.

A mi modo de ver, esta situación nos ha pillado a todos tan de repente, que es normal que cada uno lo vaya asimilando a su manera y dependiendo siempre de las mil situaciones que se den en cada una de nuestras casas.

Cada casa es un mundo, cada uno tenemos una situación laboral distinta, muchos estaréis viendo como vuestro puesto de trabajo peligra, otros luchareis a diario con la conciliación de tener a los peques en casa. Teletrabajar haciendo un esfuerzo brutal para poder gestionar todo a la vez y además no perder la calma y mantener la serenidad.

Toda esta situación es tremendamente compleja, porque además se suma el miedo y la incertidumbre , «estaré contagiado ?»,»estarán bien mis padres ?».»cerrará mi empresa?»

Y si todo esto ya es complicado de por sí, el TDAH no ayuda. La dificultad que tenemos a la hora de controlar nuestros estados emocionales y nuestra impulsividad nos coloca muchas veces en el disparadero.

A lo largo del día es probable que atravesemos diferentes momentos. Y es probable que aunque intentemos mantenernos positivos tengamos sentimientos que nos resulten muy difíciles de manejar: rabia, frustración, miedo, culpa…

Empieza a pasar que al principio del aislamiento todo era armónico, se fabricaban memes divertidos a velocidad supersónica y a todos nos embriagaba un sentimiento de hermandad y solidaridad, que aunque se sigue manteniendo y es la tónica general, empieza a adquirir otras tonalidades un poco diferentes.

Los niños llevan ya tiempo en casa, los vecinos de abajo empiezan a quejarse educadamente, las noticias son cada vez peores y en muchos de nuestros hogares es posible que hayamos tenido alguna pérdida por el coronavirus.

Y a estas alturas, os estaréis preguntando a donde quiero ir a parar con la entrada un tanto melancólica de hoy verdad?

Pues a una sencilla reflexión que me parece importante que nos hagamos al final de cada uno de estos dias.

No hay método perfecto para pasar una situación nueva para nosotros.

En las redes sociales y en los medios de comunicación todo el mundo parece estar haciendo un curso de mejora personal acelerado: ejercicio, estudio, orden y limpieza de la casa, meditaciones, disfraces, bailes en familia ….

Parece que nos avergonzáramos de mostrar la parte dura y fea de toda esta situación. Tengo la sensación de que apenas he leído a nadie que reconozca su miedo o su tristeza, su incertidumbre y su frustración.

Y sinceramente creo, que aunque todos debemos animarnos y tener una palabra de aliento para con el otro en estos momentos, también es sano y necesario para nuestro equilibrio mental, el poder expresar esa parte difícil e incómoda que todos estamos albergando dentro de nosotros en estos momentos.

Al inicio de este blog, la propuesta era si este aislamiento podría ser una oportunidad para iniciar un cambio. Y la sigo manteniendo.

El cambio de empezar a no sentirnos culpables por no ser perfectos, por perder la sonrisa en algún momento, por pensar que ya no aguantamos ni un minuto más esta situación, por querer que los niños vuelvan al colegio, por estar paseando a la nevera cada cinco minutos…en definitiva, por reconocernos humanos, con nuestras luces y nuestras sombras

No te culpes por sentirte triste y tener miedo en algunos momentos, es lo normal en esta situación .

Sinceramente, y como psiquiatra, si me dijerais que estáis fenomenal y alegres todo el día, sería entonces cuando me empezaría a preocupar.

5 comentarios

  1. Yo la verdad es que lo que siento es extrañeza. Desde luego por mi familia siento preocupación, pero tienen sentido común y no hacen nada para ponerse en peligro.
    Siento extrañeza por que por costumbre suelo vivir encerrado en casa la mayor parte del tiempo y escuchar al resto expresar lo insoportable que les supone la situación me desencaja un poco. Me hace sentir un poco psicópata….pero no puedo ser el único, no?
    De este encierro lo que me joroba es que debería estar super activo haciendo de todo, pero estoy atascado en una zona gris. Supongo que mi subconsciente me tiene a media velocidad.
    Con respecto al virus no siento miedo personalmente. Seguramente si lo tuviese no diría lo mismo, claro…
    Las noticias me producen mucha tristeza. En el barrio donde crecí han muerto varias personas y las conozco a todas, y lo de las residencias de ancianos me produce una rabia extrema.
    En fin, quizás he divagado mucho. Hace unos segundos tenía un vaso con café en la mano y ahora no tengo ni idea de donde está…

      1. Desde el día de alarma el único momento en el que siento cierta angustia es en algún despertar nocturno. No enteramente por mi mismo sino por los más vulnerables. Con el paso de los días aprendí precisamente a aceptar sin culpa ese sentir nocturno. Esa bendita vulnerabilidad que es a su vez una fortaleza Dejándolo existir y en la oscuridad de la noche rezando a Dios en el que creo. Posiblemente es también la primera vez que establezco una rutina sana que me aporta tranquilidad. Las entradas del blog son aire fresco y se agradecen de todo corazón.

      2. Gracias por tu comentario,
        agradezco mucho, y seguro que todas las personas que leen el blog también, todos los comentarios que llegan.
        Creo que lo más enriquecedor es precisamente vuestras aportaciones, que al final, es de donde aprendemos las personas que trabajamos con TDAH.

      3. Digo debería por que después de un mes sin la medicación (ya la he conseguido), ésta debería hacerme un efecto positivo ( lo cual estaría genial) y por lo tanto habría podido recuperar las horas de trabajo perdidas (que desde luego si seria bueno), pero sigo sin poder despertarme y mentalmente continúo más pallá que pacá… 🙂

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